¿QUE HAY EN RELACION AL BY PASS?
La derivación quirúrgica de las arterias coronarias o By Pass, es un procedimiento tan popularmente prescrito en el cual las porciones obstruidas de las arterias coronarias mayores son substituidas con injertos de las venas de las piernas del paciente, se efectúan puentes en las arterias obstruidas mejorando notablemente la circulación.
También se ha sugerido que el alivio del dolor “a posteriori” de la intervención quirúrgica, se debe al hecho de que han sido seccionadas las fibras nerviosas que conducen los impulsos dolorosos provenientes del corazón y que también estimulan el espasmo de las coronarias. Este tipo de cirugía no puede efectuarse sin interrumpir dichas fibras.
Investigaciones recientes sugieren que gran número de las cirugías de By Pass coronarias, efectuadas cada año con el objeto de suprimir el dolor y resto de sintomatología ocasionada por la obstrucción de las arterias no hubiesen sido necesarias. Un caso a esgrimir en contra de la precipitación en cuanto a la cirugía coronaria surge de los resultados de un estudio de 10 años y con costo de 24 millones de dólares, llevado a cabo por el National Heart Lung and Blood Institute (NHLBI) que comparó la proporción de pacientes sobrevivientes de sujetos con la misma enfermedad tratados no quirúrgicamente. El estudio descubrió que no existían beneficios adicionales para la mayoría de los pacientes que habían sido intervenidos quirúrgicamente, comparados con aquellos resultantes de la terapia no quirúrgica. Es importante notar que la terapia no quirúrgica reportada de dicho estudio, no incluía ni la terapia de quelación, ni a los nuevos medicamentos bloqueadores de calcio, y que solo la mitad de los pacientes habían recibido medicamentos beta-bloqueadores.
Someterse a la cirugía no significó un aumento en las posibilidades de una vida más larga o de mayor calidad, así como más saludable, según el análisis estadístico de los resultados. La incidencia de ataques al corazón o infartos, así como la capacidad laboral o recreativa de los pacientes, fueron las mismas para ambos grupos de individuos, aún cuando no fue utilizada la terapia de quelación en los sujetos tratados no quirúrgicamente.
Lo más importante de todo es que la cirugía cardiovascular no hace nada por detener o dar marcha atrás al padecimiento fundamental subyacente, que aparece en diferentes grados a través de todo el organismo. Como máximo es una especie de remiendo para un problema que abarca al sistema orgánico en su totalidad.
Interviniendo y derivando quirúrgicamente una porción restringida de vasos sanguíneos, el cirujano únicamente logra beneficios tópicos y a corto plazo, ya que la misma condición vascular degenerativa que originó una obstrucción extrema en uno o dos sitios, necesariamente se encuentra y causa daño en toda la red circulatoria del individuo.
La mayoría del público en general, no toma en cuenta que una persona que se sometió en una ocasión a la cirugía cardiovascular, requiere más tarde una segunda intervención de algunos vasos que no fueron intervenidos, se obstruyen y requieren de cirugía, en otras ocasiones los vasos trasplantados utilizados en el primer injerto se cubren nuevamente con la placa ateroesclerótica, que condicione un fracaso de la cirugía, otro caso más puede ser de que sea demasiado pequeño el trasplante para cumplir su cometido. Estudios indican que 10 años después de la cirugía de By Pass, los vasos injertados se han cerrado en un 40 % de los pacientes, y que en el 60 % restante, la mitad ha desarrollado estrechez coronaria posterior.
Una vez que usted se ha sometido a este tipo de cirugía, sus posibilidades de requerir otra aumentan en un 5 % anual. Los especialistas estiman que, después de 5 años las posibilidades de necesitar una segunda intervención podrían ser hasta 30 % y ciertos pacientes pueden requerir una tercera intervención.
Aproximadamente 2 a 3 por 100 de los pacientes fallecen como resultado de este procedimiento y la proporción aumenta cuando el sujeto se encuentra severamente enfermo en el momento de la intervención.
Los pacientes tratados mediante quelación frecuentemente son capaces de reincorporarse a sus actividades laborales, deportivas o de otra naturaleza, sin necesidad de pasar por una convalecencia. Si conservan su dieta adecuada, realizan ejercicio de manera regular, toman los suplementos nutricionales prescritos y reciben periódicamente el tratamiento de mantenimiento de la quelación (que es más o menos mensual, dependiendo de las indicaciones del medico), estos pacientes pasarán años, sin caer en un estado de senilidad, y evitando padecer problemas posteriores a su enfermedad (complicaciones).
Si usted tiene interés en más información acerca de este tipo de terapia metabólica de quelación, si le han dicho que usted padece de enfermedades avanzadas en las arterias, y tal vez le han aconsejado someterse a una intervención quirúrgica o después de la cirugía requiere intervención, es esencial que comprenda a fondo la naturaleza de su padecimiento y que conozca todas las opciones existentes en cuanto a tratamientos se refiere y entonces tomar la más inteligente decisión. En caso de que la terapia de quelación u otro tipo de terapia no quirúrgica fallara aún queda la posibilidad de cirugía.
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